8 grandes películas de terror olvidadas

25/11/2019 · CARLOS DE VEGA


Las siguientes ocho películas de terror no tienen el reconocimiento que se merecen. Es casualidad (o no) que ninguna de ellas sea estadounidense ni esté rodada en inglés. Todas ellas merecen ser vistas y reivindicadas por algún motivo.

Nota: el orden de presentación es completamente aleatorio.

8 grandes películas de terror olvidadas

25/11/2019 · CARLOS DE VEGA


Las siguientes ocho películas de terror no tienen el reconocimiento que se merecen. Es casualidad (o no) que ninguna de ellas sea estadounidense ni esté rodada en inglés. Todas ellas merecen ser vistas y reivindicadas por algún motivo.

Nota: el orden de presentación es completamente aleatorio.

NÚMERO 1

Onibaba

Onibaba (Kaneto Shindô, 1964)

Kaneto Shindô se formó bajo las órdenes de Kenji Mizoguchi, escribió más de 250 guiones y continuó trabajando en el cine hasta su muerte en 2012 cuando tenía 100 años.

En Onibaba –su décimo filme–, la naturaleza es un personaje más, lleno de simbolismo, el movimiento de la hierba representa el deseo sexual de los personajes, al igual que el gorjeo de palomas que utiliza magistralmente para expresar el deseo sexual de la joven. Para Shindô el sexo no solo es disfrute sino necesidad.

En el Japón Feudal, dos mujeres matan samuráis para intercambiar sus pertenencias por comida.

NÚMERO 2

Hausu

Hausu (Nobuhiko Obayashi, 1977)

Leone dijo que mi música era mejor que la de Morricone, contesta el padre a su hija cuando le pregunta por su viaje a Italia. Pese a que la frase carece de importancia para el transcurso de la película, hay mucho más en ella, pues demuestra que el cine japonés se está occidentalizando.

Sin embargo, Hausu es una película única. Sus efectos de especiales, trucos de cámara, montaje y efectos de sonido conseguirán que se quede grabada en tu memoria como una de las películas más extrañas y originales que hayas visto. Para bien o para mal, no hay nada como Hausu.

Una colegiala y seis de sus compañeros de clase viajan a la casa de campo de su tía, que resulta estar encantada.

NÚMERO 3

El incinerador de cadáveres

Spalovac mrtvol (Juraj Herz, 1969)

Dejemos de lado el contexto político que rodea a esta película y centremos en lo realmente importante: Karel Kopfrkingl (interpretado por Rudolf Hrušínský) y su obsesión con el Dalái lama; la actuación de Hrušínský en esta película llega a cotas tan altas que muy pocos actores en este momento serían capaces de conseguir (mirad con detalle cuando peina a sus hijos hacia el final de la película). Pero eso no es lo único sobresaliente del filme; su montaje debería estudiarse en cada escuela de cine del mundo, perfectamente calculado, pliega el espacio y el tiempo. Esto sí es cine.

Ambientado en la Segunda Guerra Mundial, un incinerador de cadáveres demente cree que la cremación alivia el sufrimiento terrenal y se propone salvar el mundo.

NÚMERO 4

El esqueleto de la señora Morales

El esqueleto de la señora Morales (Rogelio A. González, 1960)

Esta maravillosa comedia negra es un tesoro escondido no solo en la filmografía mexicana sino mundial. Magníficamente interpretada por Arturo de Córdova y dirigida por Rogelio A. González (especial atención en la escena del bar donde Arturo de Córdova habla sobre el crimen perfecto).

Una verdadera lástima que ninguna distribuidora (nacional o internacional) se atreva a remasterizar El esqueleto de la señora Morales porque es una de las mejores películas mexicanas de la historia.

Un taxidermista, atrapado por su esposa fanática y desequilibrada, planea realizar el crimen perfecto.

NÚMERO 5

La hora del lobo

Vargtimmen (Ingmar Bergman, 1968)

Todo el mundo sabe que Bergman era un genio y que Max von Sydow es un excelentísimo actor al igual que Liv Ullman con su maravillosa mirada. Pero si alguien se pregunta el motivo de estas afirmaciones, que vea La hora del lobo (por supuesto, está eclipsada por Persona, Fresas salvajes, El séptimo sello...) y que se fije especialmente en la escena en la que Johan Borg (Max von Sydow) está pescando, en cómo Bergman rueda la escena, en cómo utiliza el movimiento de las olas del mar para crear una tensión en el espectador que hacen de ese instante, uno de los más terroríficos de la historia del cine.

El artista en crisis Johan Borg y su mujer Alma viven un retiro en una pequeña isla. La mujer encuentra un cuaderno con unos siniestros dibujos, que representan las horribles pesadillas que sufre su marido. Cuando asisten a una fiesta de un barón vecino, descubren que los invitados se parecen a los demonios que Johan ve en sus pesadillas.

NÚMERO 6

Under the Blossoming Cherry Trees

Sakura no mori no mankai no shita (Masahiro Shinoda, 1975)

Si bien es cierto que los efectos especiales de esta película no han envejecido muy bien, su historia –basada en el folklore japonés– sigue siendo igual de macabra y continua generando más incomodidad que terror en el espectador. Y pese a que Masahiro Shinoda no alcanza el nivel técnico de las obras de Kaneto Shindô, es una extraña película que merece ser vista.

Un hombre de montaña captura a una bella, pero manipuladora mujer de la ciudad y hace todo lo posible para complacerla a su antojo.

NÚMERO 7

Cure

Cure (Kiyoshi Kurosawa, 1997)

Si te gusta el cine de David Fincher y David Lynch, tienes que ver esta película. Todo en ella está calculado al detalle. Cómo Kiyoshi Kurosawa decide rodar largos planos secuencia sin apenas mover la cámara para reservar los planos cortos y los insertos en el montaje a los momentos realmente importantes de la historia. Cómo utiliza el sonido y la escasa banda sonora para crear una atmósfera hipnótica. Todo eso y más, convierten al filme de Kurosawa en una de las mejores películas japonesas de los últimos 25 años.

Un detective frustrado se ocupa del caso de varios asesinatos horribles cometidos por personas que no recuerdan lo que han hecho.

NÚMERO 8

El gato negro

Yabu no naka no kuroneko (Kaneto Shindô, 1968)

Otros pilares importantes en la filmografía de Kaneto Shindô (Onibaba, Kuroneko) son el mundo rural y la representación del samurái como enemigo de los granjeros; una idea que aparece reiterativamente en las obras de Shindô. Los samuráis son generalmente considerados héroes en Japón y representados como nobles, pero en los filmes de Shindô, los samuráis son básicamente cretinos y avariciosos.

Dos mujeres son violadas y asesinadas por soldados samurái. Pronto reaparecen como fantasmas para seducirlos y asesinarlos brutalmente.