Las películas favoritas de Nicolas Winding Refn

14/11/2019 · CARLOS DE VEGA


Su primera película, Pusher (1996), fue un todo un éxito en su país, pero después de que sus dos siguientes trabajos –Bleeder (1999) y Fear X (2003)–, pasaran sin pena ni gloria, Pusher II (2004) le llevó a la bancarrota. Pensó que su trabajo en el cine había llegado a su fin. Obligado por motivos económicos a rodar una tercera entrega de la saga Pusher, consiguió relanzar su carrera. Bronson (2008) y Valhalla Rising (2009) fraguaron su característico estilo visual que llegó a su máximo esplendor con Drive (2011), por la que obtuvo el premio al mejor director en el Festival de Cannes. Solo Dios perdona (2013) y The Neon Demon (2016) tienen los ingredientes perfectos para convertirse en películas de culto.

Del original: Nicolas Winding Refn’s Top 10 por Criterion.

Las películas favoritas de Nicolas Winding Refn

14/11/2019 · CARLOS DE VEGA


Su primera película, Pusher (1996), fue un todo un éxito en su país, pero después de que sus dos siguientes trabajos –Bleeder (1999) y Fear X (2003)–, pasaran sin pena ni gloria, Pusher II (2004) le llevó a la bancarrota. Pensó que su trabajo en el cine había llegado a su fin. Obligado por motivos económicos a rodar una tercera entrega de la saga Pusher, consiguió relanzar su carrera. Bronson (2008) y Valhalla Rising (2009) fraguaron su característico estilo visual que llegó a su máximo esplendor con Drive (2011), por la que obtuvo el premio al mejor director en el Festival de Cannes. Solo Dios perdona (2013) y The Neon Demon (2016) tienen los ingredientes perfectos para convertirse en películas de culto.

Del original: Nicolas Winding Refn’s Top 10 por Criterion.

NÚMERO 10

Marcado para matar

Koroshi no rakuin (Seijun Suzuki, 1967)

Un asesino del crimen organizado es contratado para llevar a cabo una misión. Es conocido como el Número 3, pero pronto se verá en vuelto en una especie de conspiración en la que están metidos una extraña y fascinante mujer.

NÚMERO 9

La bella y la bestia

La belle et la bête (Jean Cocteau, 1946)

Una tarde tormentosa el padre de Bella se pierde en el bosque y encuentra refugio en un castillo misterioso. Pero desata la ira del dueño del lugar, una criatura mitad hombre, mitad bestia y para salvar la vida de su padre, Bella se ofrecerá como moneda de cambio.

NÚMERO 8

Mi vida como un perro

Mitt liv som hund (Lasse Hallström, 1985)

Vi esta película con mi madre cuando era muy joven. Es la única película, aparte de ¡Qué bello es vivir! (1946), que me hizo llorar de felicidad.

Narra la odisea de un niño de doce años a quien el abandono paterno y la enfermedad de su madre conducen a un pequeño pueblo del interior de Suecia.

NÚMERO 7

Chantaje en Broadway

Sweet Smell of Success (Alexander Mackendrick, 1957)

Perfecta combinación entre dirección, guión, dirección de fotografía, música, sonido y actuación, este filme es puro cine.

El poderoso pero poco ético columnista de Broadway J.J. Hunsecker obliga al agente de prensa sin escrúpulos Sidney Falco a romper el romance de su hermana con un músico de jazz.

NÚMERO 6

Carne para Frankenstein

Flesh for Frankenstein (Paul Morrissey, 1957)

Carne para Frankenstein es la única película que desearía haber hecho yo.

El Barón Frankenstein, es un científico loco casado con su hermana y empeñado en crear una raza de humanos a partir de trozos de cuerpos previamente raptados, mutilados y cosidos. Quiere crear al hombre y mujer perfecta y que entre ellos se reproduzcan.

NÚMERO 5

Videodrome

Videodrome (David Cronenberg, 1983)

Esta película es la combinación perfecta entre sexo y violencia.

Cuando Max Renn, un aburrido operador de televisión por cable, adquiere un tipo diferente de programa para su estación, comienza a ver su vida fuera de control en una nueva realidad aterradora.

NÚMERO 4

La noche del cazador

The Night of the Hunter (Charles Laughton, 1955)

La noche del cazador es un ejemplo perfecto de la fuerza del cine, donde una imagen puede decir mil palabras, mientras que en la literatura una palabra no puede mostrar mil imágenes.

Tras realizar un atraco en el que han muerto dos personas, Ben Harper regresa a su casa y esconde el botín confiando el secreto a sus hijos. En la cárcel, antes de ser ejecutado, comparte celda con Harry Powell y en sueños habla del dinero. Al salir de la cárcel, Harry Powell intentará conseguir el dinero pero para ello tendrá que convencer a los hijos de Ben Harper para que le digan dónde está el botín.

NÚMERO 3

Vampyr

Vampyr (Carl Theodor Dreyer, 1932)

Vampyr siempre me ha recordado a un misterioso sueño que tuve una vez cuando era un niño. Esta película siempre ha estado conmigo. La veo antes y después de cada filme, y todavía sigue siendo un misterio para mi.

Un vagabundo obsesionado con lo sobrenatural tropieza con una posada donde una adolescente gravemente enferma se está convirtiendo lentamente en un vampiro.

NÚMERO 2

La batalla de Argel

La battaglia di Algeri (Gillo Pontecorvo, 1966)

Todo lo que necesitas es una cámara y una gran historia. Por supuesto, encontrar actores profesionales con este tipo de seriedad y medida es difícil. Pero hay grandes cosas detrás de todo esto: esa escena, con las pilas de sábanas apiladas, esa escena lo es todo; da fe de todas las pequeñas y ocultas tragedias de lo cotidiano que ocurren a nuestro alrededor, que ignoramos en nuestra propia búsqueda de vida y lugar, que olvidamos en nuestra propia búsqueda de los ladrones de bicicletas.

En la Roma de la posguerra, Antonio, un padre sin empleo, consigue un sencillo trabajo pegando carteles a condición de que posea una bicicleta. Pero un día, un desconocido le roba la bicicleta y Antonio y su hijo Bruno comenzarán una angustiosa búsqueda por la ciudad para recuperar su preciada bicicleta y así poder seguir trabajando.

NÚMERO 1

Tokyo Drifter

Tôkyô nagaremono (Seijun Suzuki, 1966)

¡Única, brillante, fantástica! ¡Me encanta esta película!

Phoenix Tetsu es un asesino a sueldo arrepentido de su trabajo. Una vez alejado del mundo de la delincuencia, Tetsu se encuentra vagando por las calles de Tokio mientras trata de evitar una muerte segura.