5 películas de terror ambientadas en atracciones de feria

23/02/2020 · CARLOS DE VEGA


La feria es una parte inherente de la infancia de cualquier niño. Atracciones llenas de colores chillones, bocinas y gente chillando; puestos de patatas fritas, algodón de azúcar y manzanas de caramelo; tenderetes con olor a incienso, objetos exóticos, cartas del tarot y la extraña necesidad de conseguir ese peluche. Todo ello forma parte de la esencia de la feria, y sirve como escenario perfecto para una película de terror como podemos comprobar con estos cinco filmes de culto (ordenados por orden cronológico) que hemos seleccionado para esta ocasión.

5 películas de terror ambientadas en atracciones de feria

23/02/2020 · CARLOS DE VEGA


La feria es una parte inherente de la infancia de cualquier niño. Atracciones llenas de colores chillones, bocinas y gente chillando; puestos de patatas fritas, algodón de azúcar y manzanas de caramelo; tenderetes con olor a incienso, objetos exóticos, cartas del tarot y la extraña necesidad de conseguir ese peluche. Todo ello forma parte de la esencia de la feria, y sirve como escenario perfecto para una película de terror como podemos comprobar con estos cinco filmes de culto (ordenados por orden cronológico) que hemos seleccionado para esta ocasión.

NÚMERO 1

Marea nocturna

Night Tide (Curtis Harrington, 1961)

«¿Quién coño es Curtis Harrington?» se preguntarán algunos –no sin motivo–, pues su obra cinematográfica no tenía lugar ni en el momento de su estreno, ni casi una década después de su muerte. En Marea nocturna vemos a un angelical Dennis Hopper interpretando a un marinero embelesado por una sirena que trabaja en la feria de Santa Mónica. Rodada de forma sencilla y académica (plano, contraplano, master y algo de cobertura); con un presupuesto ridículo, pero con la energía y el desparpajo que todo cineasta debe tener en su ópera prima; todo ello se ve reflejado en la exquisita fotografía en blanco y negro, que consigue introducir al espectador en un estado onírico y semiinconsciente como si de un canto de sirena se tratara.

La obra de Harrington, al igual que la de su íntimo amigo Kenneth Anger, pese a no ser reconocida por el público, sí que ha inspirado a grandes cineastas como al mismísimo Dennis Hopper y su Easy Rider, David Lynch y Nicolas Winding Refn, quien por cierto, tiene en su propiedad el negativo original de Marea nocturna y que restauró en 2017 para su proyecto byNWR.

NÚMERO 2

El carnaval de las almas

Carnival of Souls (Herk Harvey, 1962)

Herk Harvey demuestra con su único largometraje que solo hace falta una buena idea (basada en el episodio The Hitch-Hiker de En los límites de la realidad) y algo de dinero para hacer una película que cambie indirectamente la historia del cine, pues sin El carnaval de las almas no existiría tal y como lo conocemos el cine de George A. Romero, Ingmar Bergman o David Lynch.

Una pequeño tesoro cinematográfico de obligado visionado para todo aquel que ame el cine.

NÚMERO 3

Malatesta's Carnival of Blood

Malatesta's Carnival of Blood (Christopher Speeth, 1973)

No es de extrañar que a nadie le suene el nombre de Christopher Speeth o el título de su único filme Malatesta’s Carnival of Blood, pues en su estreno recibió tan malas críticas que el negativo original fue destruido. Por suerte, 30 años después se encontró una copia.

Inspirado en el mito de Swaney Bean –como la genial Bone Tomahawk–, donde un grupo de caníbales asesina a todas aquellas personas que se acerquen al ruinoso parque de atracciones. Pero lo más destacado de Malatesta’s Carnival of Blood no es ni mucho menos el guión, ni la decente interpretación de unos actores sin experiencia; sino su interesante uso del encuadre, el sonido y el montaje (quizá debido a un motivo económico más que creativo), pero que hacen preguntarse qué habría hecho Christopher Speeth si hubiera tenido la oportunidad de dirigir una película más.

NÚMERO 4

La casa de los horrores

The Funhouse (Tobe Hooper, 1981)

A principios de año tuvimos la suerte de poder entrevistar en exclusiva a Larry Block, guionista de la infravalorada obra de Tobe Hooper La casa de los horrores (The Funhouse). Block nos habló –entre otras cosas– sobre cómo fue el proceso de creación del guión, sobre su colaboración con Hooper y sobre cómo ha cambiado Hollywood desde entonces.

The Funhouse es una original y aterradora película con claros homenajes a películas de terror como Psicosis (1960) o Halloween (1978) y que utiliza magistralmente los clásicos sonidos y colores propios de la feria. Nos morimos de ganas por ver el remake que tarde o temprana se producirá.

NÚMERO 5

Gritos en Oldfield

The Offspring (Jeff Burr, 1987)

Al igual que Historias de la Cripta y Creepshow, Gritos en Oldfield puede marcar para bien –o para mal– al infante curioso por ver películas de miedo cuando todo el mundo está durmiendo. Quizá las cuatro historias interrelacionadas de Gritos en Oldfield hagan que esa noche no pueda dormir, pero sin duda, dejará un recuerdo en su memoria que con el tiempo y la madurez, harán de esa noche una de las mejores de su infancia.

Si por desgracia estás leyendo estás líneas significará que esos años ya quedaron muy atrás, pero tranquilo, nunca es tarde para ver una película de terror y pese a que Gritos en Oldfield no es una gran película, tiene destellos de brillantez que merecen la pena su visionado.