#Sitges2020 Crítica a 'Amulet': El terror se cuece a fuego lento, muy lento

14/10/2020 • ALICIA REBOLLO

La ópera prima de la actriz Romola Garai tiene por título Amulet, una cinta de terror psicológico que trata de jugar con el concepto de los mal llamados elevated horror, esas películas que mezclan el drama con el terror y que tratan de enviarle al espectador un mensaje profundo que analizar.

Aunque nosotros no somos muy fans de esta clase de películas, no por el contenido sino por el mensaje rancio que conlleva el llamar a algo «elevado», es cierto que de alguna de ellas somos muy fans, como de It Follows -una película que nos encanta pero que hizo mucho daño-.

Amulet crítica Sitges 2020

Amulet juega dentro de esta liga y cuenta la historia de Tomas (Alec Secareanu) un exsoldado de guerra que trata de rehacer su vida después de todo lo vivido. Llegado un momento se encuentra con la hermana Claire (Imelda Staunton), una monja que le convence de trabajar y vivir en casa de Magda (Carla Juri), una chica que vive prácticamente confinada en su casa cuidando de su madre enferma -y muy creepy-.

El mayor problema de esta película es su ritmo, un ritmo demasiado lento que aunque podría justificarse en la intención de la cineasta de crear una atmósfera, el efecto que realmente consigue es que mires el reloj esperando a que de un momento a otro pase algo, pero eso no es lo peor, lo peor es que cuando finalmente se llega al clímax, a la revelación y a la «acción», todo se queda bastante cortito, y es entonces cuando dudamos de si esos 50 minutos iniciales tan pesados merezcan la pena.

No obstante, debemos decir que el trabajo de Romola en la dirección es espectacular, la cinta tiene imágenes realmente hermosas y espeluznantes -gracias al gran trabajo de Laura Bellingham en la dirección fotográfica-, y la dirección de los actores también merece su reconocimiento. Aunque no es una película redonda creemos que en un futuro es posible que veamos a Garai explotando más su pasión por el género y nos traiga algo con más sustancia.

#Sitges2020 Crítica a 'Amulet': El terror se cuece a fuego lento, muy lento

14/10/2020 • ALICIA REBOLLO

La ópera prima de la actriz Romola Garai tiene por título Amulet, una cinta de terror psicológico que trata de jugar con el concepto de los mal llamados elevated horror, esas películas que mezclan el drama con el terror y que tratan de enviarle al espectador un mensaje profundo que analizar.

Aunque nosotros no somos muy fans de esta clase de películas, no por el contenido sino por el mensaje rancio que conlleva el llamar a algo «elevado», es cierto que de alguna de ellas somos muy fans, como de It Follows -una película que nos encanta pero que hizo mucho daño-.

Amulet crítica Sitges 2020

Amulet juega dentro de esta liga y cuenta la historia de Tomas (Alec Secareanu) un exsoldado de guerra que trata de rehacer su vida después de todo lo vivido. Llegado un momento se encuentra con la hermana Claire (Imelda Staunton), una monja que le convence de trabajar y vivir en casa de Magda (Carla Juri), una chica que vive prácticamente confinada en su casa cuidando de su madre enferma -y muy creepy-.

El mayor problema de esta película es su ritmo, un ritmo demasiado lento que aunque podría justificarse en la intención de la cineasta de crear una atmósfera, el efecto que realmente consigue es que mires el reloj esperando a que de un momento a otro pase algo, pero eso no es lo peor, lo peor es que cuando finalmente se llega al clímax, a la revelación y a la «acción», todo se queda bastante cortito, y es entonces cuando dudamos de si esos 50 minutos iniciales tan pesados merezcan la pena.

No obstante, debemos decir que el trabajo de Romola en la dirección es espectacular, la cinta tiene imágenes realmente hermosas y espeluznantes -gracias al gran trabajo de Laura Bellingham en la dirección fotográfica-, y la dirección de los actores también merece su reconocimiento. Aunque no es una película redonda creemos que en un futuro es posible que veamos a Garai explotando más su pasión por el género y nos traiga algo con más sustancia.