#Sitges2020 Crítica a 'For the Sake of Vicious': Más de lo mismo pero peor ejecutado

13/10/2020 • ALICIA REBOLLO

Continuamos nuestra racha de desgracias con For the Sake of Vicious, otra película que nos hace plantearnos si el festival de Sitges ha bajado bastante en cuanto a la calidad de sus filmes, o si simplemente nosotros estamos gafados por el espíritu kármico del cine.

For the Sake of Vicious crítica Sitges 2020

La película no empieza mal del todo, Romina (Lora Burke) llega a su casa la noche de Halloween tras terminar su turno en el hospital en donde trabaja como enfermera, al llegar allí se encontrará a Alan (Colin Paradine), su casero, tendido en el suelo y con heridas por todo el cuerpo, y a Chris (Nick Smyth) el aparente extraño que ha decidido torturar a su víctima en la casa de Romina.

Aunque esto pueda tener su gracia y en un principio resulte hasta interesante, a partir de los 40/ 50 minutos iniciales de película -que hasta entonces ha sido bastante regulera- se convierte en algo sin lógica, sin coherencia, bastante confuso y siendo honesta sin interés. Aunque empatizas un poco con los personajes, nunca llegan a importante tanto como para sufrir sus desgracias, algo que hace que te compadezcas más de ti mismo y que reconsideres si la víctima real de todo esto es el espectador.

#Sitges2020 Crítica a 'For the Sake of Vicious': Más de lo mismo pero peor ejecutado

13/10/2020 • ALICIA REBOLLO

Continuamos nuestra racha de desgracias con For the Sake of Vicious, otra película que nos hace plantearnos si el festival de Sitges ha bajado bastante en cuanto a la calidad de sus filmes, o si simplemente nosotros estamos gafados por el espíritu kármico del cine.

For the Sake of Vicious crítica Sitges 2020

La película no empieza mal del todo, Romina (Lora Burke) llega a su casa la noche de Halloween tras terminar su turno en el hospital en donde trabaja como enfermera, al llegar allí se encontrará a Alan (Colin Paradine), su casero, tendido en el suelo y con heridas por todo el cuerpo, y a Chris (Nick Smyth) el aparente extraño que ha decidido torturar a su víctima en la casa de Romina.

Aunque esto pueda tener su gracia y en un principio resulte hasta interesante, a partir de los 40/ 50 minutos iniciales de película -que hasta entonces ha sido bastante regulera- se convierte en algo sin lógica, sin coherencia, bastante confuso y siendo honesta sin interés. Aunque empatizas un poco con los personajes, nunca llegan a importante tanto como para sufrir sus desgracias, algo que hace que te compadezcas más de ti mismo y que reconsideres si la víctima real de todo esto es el espectador.