#Sitges2020 Crítica a Possessor: Déjà vu para hipsters

16/10/2020 • MR. MISTERYMAN

Al igual que su padre, Brandon Cronenberg tiene un modo único de explorar la mente, el cuerpo humano y poner a prueba sus límites. Su regreso 8 años después de Antiviral (2012) con Possessor (2020) deja a un director que pese haber logrado mantener sus virtudes intactas tampoco ha experimentado ese salto cualitativo que muchos directores realizan en su segundo trabajo

Tasya Vos (Andrea Riseborough) es una agente que trabaja para una organización secreta que utiliza tecnología de implantes cerebrales para habitar los cuerpos de otras personas, y así cometer asesinatos bajo la dirección de la empresa. La situación se sale de madre una vez que Vos es incapaz de controlar a la última marioneta escogida para su próximo objetivo.

Possessor crítica sitges 2020

Después de una secuencia de apertura impactante, muy tensa, sangrienta y visualmente dinámica, Cronenberg ralentiza el ritmo de Possessor para mostrar como funciona la rutina diaria de su protagonista.

La película parece navegar perpetuamente entre dos aguas o dos planos: Por un lado, en el del thriller político relacionado con el control mental cuyo máximo exponente sería The Manchurian Candidate (2004) y por otro, en el plano psicológico, muy definitorio de la abstracción en su último tercio basado en el debilitamiento de sus protagonistas con su yo y la realidad.

Al final, Possessor se convierte en una sucesión de imágenes alucinantes que revelan a un director con empaque visual, dotado para la creación de atmósfera y sensaciones, pero a su vez limitado para expandir su propia idea, para dotar de alma a sus personajes o para hacer que la acción avance lógicamente. Al final, la sensación que se tiene al acabar la película es que hubiera sido un buen episodio de 50 minutos de alguna serie tipo Mas allá del límite o más reciente Black Mirror. Nosotros, por nuestra parte, seguiremos esperando que Cronemberg por fin explote en su siguiente trabajo.

#Sitges2020 Crítica a Possessor: Déjà vu para hipsters

16/10/2020 • MR. MISTERYMAN

Al igual que su padre, Brandon Cronenberg tiene un modo único de explorar la mente, el cuerpo humano y poner a prueba sus límites. Su regreso 8 años después de Antiviral (2012) con Possessor (2020) deja a un director que pese haber logrado mantener sus virtudes intactas tampoco ha experimentado ese salto cualitativo que muchos directores realizan en su segundo trabajo

Tasya Vos (Andrea Riseborough) es una agente que trabaja para una organización secreta que utiliza tecnología de implantes cerebrales para habitar los cuerpos de otras personas, y así cometer asesinatos bajo la dirección de la empresa. La situación se sale de madre una vez que Vos es incapaz de controlar a la última marioneta escogida para su próximo objetivo.

Possessor crítica sitges 2020

Después de una secuencia de apertura impactante, muy tensa, sangrienta y visualmente dinámica, Cronenberg ralentiza el ritmo de Possessor para mostrar como funciona la rutina diaria de su protagonista.

La película parece navegar perpetuamente entre dos aguas o dos planos: Por un lado, en el del thriller político relacionado con el control mental cuyo máximo exponente sería The Manchurian Candidate (2004) y por otro, en el plano psicológico, muy definitorio de la abstracción en su último tercio basado en el debilitamiento de sus protagonistas con su yo y la realidad.

Al final, Possessor se convierte en una sucesión de imágenes alucinantes que revelan a un director con empaque visual, dotado para la creación de atmósfera y sensaciones, pero a su vez limitado para expandir su propia idea, para dotar de alma a sus personajes o para hacer que la acción avance lógicamente. Al final, la sensación que se tiene al acabar la película es que hubiera sido un buen episodio de 50 minutos de alguna serie tipo Mas allá del límite o más reciente Black Mirror. Nosotros, por nuestra parte, seguiremos esperando que Cronemberg por fin explote en su siguiente trabajo.