#Sitges2020 Crítica a Sleepless Beauty: Torture porn sin demasiada sustancia

16/10/2020 • MR. MISTERYMAN

La siguiente propuesta de Sitges, Sleepless Beauty comienza con el fallido asesinato de una embajador. Poco después seguimos a Mila, una joven que es secuestrada y que se despierta en una especie de complejo industrial. Durante varios días, asistimos como espectadores a una tortura física pero sobre todo mental que implica además la privación de sueño.. Los episodios de descanso involucran un casco de realidad virtual que se monta en su cabeza, bombardeándola constantemente con visiones terribles que son animaciones stop-motion que parecen sacados de la imaginación de Terry Gilliam o de H.R. Giger.

Sleepless Beauty crítica sitges 2020

Durante los primeros 30 minutos, el director mantiene el ritmo y su película se ve interesante. Es bastante fácil empatizar con la víctima y nos interesamos por el destino de su personaje. También hay algunos comentarios mezclados ya que las torturas parecen ser transmitidas en vivo, con trolls en línea que brindan comentarios desagradables en vivo.  Sin embargo, no hay mucho más allá en el filme que ver el desgaste psicológico de una persona y como se va hundiendo tanto física como mentalmente. La sensación que da Slepless Beauty es que el director no ha ido más allá de una idea a la que no ha sabido como sacar partido.

Al final, el filme está bien realizado, la idea es interesante, consigue algunos momentos de tensión, no se exagera con la sangre, presenta imágenes realmente impactantes, sin embargo es un filme muy plano que nunca consigue ir más allá de su premisa, haciéndese predecible, reiterativo y que aquello que nos sorprendió en el minuto 20, tras repetirlo por octava vez nos deje de parecer emocionante.

#Sitges2020 Crítica a Sleepless Beauty: Torture porn sin demasiada sustancia

16/10/2020 • MR. MISTERYMAN

La siguiente propuesta de Sitges, Sleepless Beauty comienza con el fallido asesinato de una embajador. Poco después seguimos a Mila, una joven que es secuestrada y que se despierta en una especie de complejo industrial. Durante varios días, asistimos como espectadores a una tortura física pero sobre todo mental que implica además la privación de sueño.. Los episodios de descanso involucran un casco de realidad virtual que se monta en su cabeza, bombardeándola constantemente con visiones terribles que son animaciones stop-motion que parecen sacados de la imaginación de Terry Gilliam o de H.R. Giger.

Sleepless Beauty crítica sitges 2020

Durante los primeros 30 minutos, el director mantiene el ritmo y su película se ve interesante. Es bastante fácil empatizar con la víctima y nos interesamos por el destino de su personaje. También hay algunos comentarios mezclados ya que las torturas parecen ser transmitidas en vivo, con trolls en línea que brindan comentarios desagradables en vivo.  Sin embargo, no hay mucho más allá en el filme que ver el desgaste psicológico de una persona y como se va hundiendo tanto física como mentalmente. La sensación que da Slepless Beauty es que el director no ha ido más allá de una idea a la que no ha sabido como sacar partido.

Al final, el filme está bien realizado, la idea es interesante, consigue algunos momentos de tensión, no se exagera con la sangre, presenta imágenes realmente impactantes, sin embargo es un filme muy plano que nunca consigue ir más allá de su premisa, haciéndese predecible, reiterativo y que aquello que nos sorprendió en el minuto 20, tras repetirlo por octava vez nos deje de parecer emocionante.