La explotación de remakes y secuelas en el cine de terror: ¿A qué se debe?

10/05/2020 · ALICIA REBOLLO


Aunque los remakes no es algo exclusivo del siglo XXI es cierto que, en estos tiempos estamos en un periodo en que es casi obligatorio ver unos cuantos remakes o reboots cada año.

Muchas personas encasillan en la categoría de remake y reboot a las secuelas. El por qué es simple, básicamente te cuenta la misma historia, con los mismos personajes pero, cambiando algunos detalles o poniéndolos en una situación aparentemente diferente pero similar, algo que se parece bastante a lo que es un remake o un reboot.

La explotación de remakes y secuelas en el cine de terror: ¿A qué se debe?

10/05/2020 · ALICIA REBOLLO


Aunque los remakes no es algo exclusivo del siglo XXI es cierto que, en estos tiempos estamos en un periodo en que es casi obligatorio ver unos cuantos remakes o reboots cada año.

Muchas personas encasillan en la categoría de remake y reboot a las secuelas. El por qué es simple, básicamente te cuenta la misma historia, con los mismos personajes pero, cambiando algunos detalles o poniéndolos en una situación aparentemente diferente pero similar, algo que se parece bastante a lo que es un remake o un reboot.

Pesadilla en elm street remake

No obstante, con el paso del tiempo y los fracasos de este tipo de filmes, se ha creado un rechazo general por este tipo de producciones. Aunque muchos han sido buenos como La Cosa (2011), Evil Dead (2013), Mad Max (2015), etc. Muchos otros nos han provocado daños severos en nuestro corazón como –y perdonadme por la palabra–, la bazofia de Pesadilla en Elm Street (2010).

Quizá, el motivo por el que nos ensañemos especialmente con estas producciones sea porque apelan a la nostalgia. Como se suele decir «cualquier tiempo pasado fue mejor» y eso nos pasa a muchos, especialmente si esas películas forman parte de nuestra infancia. Por este motivo, la llegada de un remake nunca es algo que se acepte de forma muy positiva, y esto se debe a la relación que tiene la audiencia con la película original.

La original siempre será la original, e intentar superarla o igualarla es algo muy difícil y que en pocos casos se consigue. Esta clase de producciones o generan unas expectativas muy altas y difíciles de alcanzar o se encuentran ante un público escéptico que ve esta producción como una falta de respeto hacia la película original. Algo que por ser parte de su infancia o vida lo toman como propio -es «SU» película-. Y que llevan a un termino personal cuando se cree que se la han «profanado».

Noche de miedo remake

Si hacemos una tabla de las películas más sonadas de los años 2010 y 2011 frente a los últimos dos años, nos daremos cuenta de que un gran porcentaje de esos filmes corresponden a remakes, reboots o secuelas.

Esta tendencia ha continuado estable el resto de la década e incluso antes, no obstante, en el imaginario colectivo solemos pensar que estas producciones a menudo no solo fallan en la crítica sino también en la taquilla pero… ¿es eso realmente cierto?

Película Presupuesto Recaudación
Déjame entrar 20 mill. 27 mill.
Resident Evil: Afterlife 60 mill. 300 mill.
Scream 4 40 mill. 97 mill.
La cosa 38 mill. 31 mill.
Halloween 10 mill. 255 mill.
Feliz día de tu muerte 2 9 mill. 64 mill.

¿Cuando una película es rentable?

Se suele decir que para que una película se vuelva rentable debe superar en la taquilla el doble de su inversión. Es decir, si la película tiene un presupuesto de 10 millones, como poco debe recaudar 20, sin embargo, eso no es del todo cierto.

Normalmente cuando nos adentramos en páginas como Box Office o simplemente ponemos en el buscador «presupuesto de X película» la cifra que nos enseñan solo refleja los gastos de producción del filme, es decir el equipo técnico, los actores, precio de localizaciones, etc. Y obvian algo muy importante, que en ocasiones puede llegar a ser igual de costoso que la propia producción entera: El marketing.

Es difícil averiguar una cifra exacta de la cantidad de dinero que se destina al marketing, sin embargo, se suele decir que como poco supone un 40% de lo que costó producir la película. Por mucho que Jason Blum te venda que sus películas no superan los 4-10 millones de presupuesto, te aseguramos que ahí no va implícito el marketing.

Feliz día de tu muerte 2 (2019)

Pongamos algunos ejemplos

En cuanto a los anuncios, colocar uno en franjas horarias de mayor espectadores (prime time) puede llegar a costar entre 20.000 y 25.000 euros, mientras que si nos vamos por franjas o cadenas de menor espectadores como poco puede costarte unos 4.000. Esto también depende de la duración de tu spot, no es lo mismo uno de 20 segundos a uno de 60, este último es mucho más caro. Si alguna vez te habías preguntado para qué sirven los teaser, ya puedes hacerte a una idea.

Pero los anuncios de televisión no es lo único en lo que una película se deja sus eurillos, también están las marquesinas que son bastante más baratas y cuyo precio ronda los 162 euros por marquesina a la semana. Y sintiéndolo mucho, los medios digitales. Si, muchas de las veces que ves que un medio digital saca una crítica de X película, o los tan famosos «Clip exclusivo de X peli» están pagados, especialmente estos últimos siempre, siempre están pagados.

Estos son solo algunos ejemplos en España, imagínate cada país con sus propias normas y presupuesto. Está claro que el marketing no es algo barato y eso de que Get Out costó 4 millones no es cierto.

Scream 5

Después de todo esto, volvamos a la pregunta de cuándo es rentable una película. Pues bien, según los expertos digamos que el marketing ha costado el 40% de la producción (que os digo ya que esto no es exacto), y la película tiene un presupuesto de 10 millones, esto significaría que en total nos ha costado todo 14 millones, por lo que para que sea supuestamente rentable deberíamos conseguir 28 millones. ¿Creéis realmente que 28 millones es “rentable”? ¿Qué un beneficio de 14 millones para Universal, Sony, Blumhouse es algo rentable? Ya os digo yo que no.

En este punto todos nos preguntamos entonces, ¿cuándo es rentable? Pues bien, no hay una cifra exacta pero mirando algunas de las películas que hay en la tabla, os diré cuales no han sido rentables y nos haremos una idea.

Primer caso Scream 4: Duplicó su supuesto presupuesto y añadió unos 17 millones. Resultado = No rentable.

Segundo caso Feliz día de tu muerte 2: Multiplicó por 7 su presupuesto en recaudación y citando a Jason Blum «No funcionó bien en taquilla».

Siguiendo estas cifras y sin poder ser exactos, podríamos decir que una película debería multiplicar por 10 su presupuesto para ser rentable. Obviamente no hace falta decir que esto es especulativo ya que, también interviene la venta a las diferentes plataformas y el merchandising si es que lo hay, algo con lo que la industria Hollywoodiense gana bastante dinero.

Candyman remakes

¿Por qué se hacen tantos remakes y secuelas?

El motivo principal de la cantidad de producciones de este tipo que se hace es la competencia. Con la llegada de plataformas como Netflix, HBO, Prime Video y ahora Disney+ parece que los creadores audiovisuales tienen un medio mas «fácil» de acceder al gran público.

Con tantos contenidos es difícil que la audiencia se centre en tu producto si no lo conoce de antemano. Las secuelas, remakes y reboots tienen algo fundamental que garantiza la recaudación de gran parte del presupuesto: La familiaridad.

Citando a Shana C. Waterman, jefa de la rama televisiva de la productora One Race:

«La gente ya conoce a los personajes, les gusta la historia y siente una especie de obligación en seguir sus aventuras. Sagas, remakes, secuelas, precuelas… llámalo como quieras, pero todo se reduce a lo mismo: la audiencia sabe lo que se va a encontrar cuando se apaguen las luces de la sala».

Remake Pesadilla en Elm Street (2010)
Remake Noche de miedo (2011) poster

No obstante, con el paso del tiempo y los fracasos de este tipo de filmes, se ha creado un rechazo general por este tipo de producciones. Aunque muchos han sido buenos como La Cosa (2011), Evil Dead (2013), Mad Max (2015), etc. Muchos otros nos han provocado daños severos en nuestro corazón como –y perdonadme por la palabra–, la bazofia de Pesadilla en Elm Street (2010).

Quizá, el motivo por el que nos ensañemos especialmente con estas producciones sea porque apelan a la nostalgia. Como se suele decir «cualquier tiempo pasado fue mejor» y eso nos pasa a muchos, especialmente si esas películas forman parte de nuestra infancia. Por este motivo, la llegada de un remake nunca es algo que se acepte de forma muy positiva, y esto se debe a la relación que tiene la audiencia con la película original.

La original siempre será la original, e intentar superarla o igualarla es algo muy difícil y que en pocos casos se consigue. Esta clase de producciones o generan unas expectativas muy altas y difíciles de alcanzar o se encuentran ante un público escéptico que ve esta producción como una falta de respeto hacia la película original. Algo que por ser parte de su infancia o vida lo toman como propio -es «SU» película-. Y que llevan a un termino personal cuando se cree que se la han «profanado».

Si hacemos una tabla de las películas más sonadas de los años 2010 y 2011 frente a los últimos dos años, nos daremos cuenta de que un gran porcentaje de esos filmes corresponden a remakes, reboots o secuelas.

Esta tendencia ha continuado estable el resto de la década e incluso antes, no obstante, en el imaginario colectivo solemos pensar que estas producciones a menudo no solo fallan en la crítica sino también en la taquilla pero… ¿es eso realmente cierto?

Película Presupuesto Recaudación
Déjame entrar 20 millones 27 millones
Resident Evil: Afterlife 60 millones 300 millones
Scream 4 40 millones 97 millones
La cosa 38 millones 31 millones
Halloween 10 millones 255 millones
Feliz día de tu muerte 2 9 millones 64 millones

¿Cuando una película es rentable?

Se suele decir que para que una película se vuelva rentable debe superar en la taquilla el doble de su inversión. Es decir, si la película tiene un presupuesto de 10 millones, como poco debe recaudar 20, sin embargo, eso no es del todo cierto.

Normalmente cuando nos adentramos en páginas como Box Office o simplemente ponemos en el buscador «presupuesto de X película» la cifra que nos enseñan solo refleja los gastos de producción del filme, es decir el equipo técnico, los actores, precio de localizaciones, etc. Y obvian algo muy importante, que en ocasiones puede llegar a ser igual de costoso que la propia producción entera: El marketing.

Es difícil averiguar una cifra exacta de la cantidad de dinero que se destina al marketing, sin embargo, se suele decir que como poco supone un 40% de lo que costó producir la película. Por mucho que Jason Blum te venda que sus películas no superan los 4-10 millones de presupuesto, te aseguramos que ahí no va implícito el marketing.

Pongamos algunos ejemplos

En cuanto a los anuncios, colocar uno en franjas horarias de mayor espectadores (prime time) puede llegar a costar entre 20.000 y 25.000 euros, mientras que si nos vamos por franjas o cadenas de menor espectadores como poco puede costarte unos 4.000. Esto también depende de la duración de tu spot, no es lo mismo uno de 20 segundos a uno de 60, este último es mucho más caro. Si alguna vez te habías preguntado para qué sirven los teaser, ya puedes hacerte a una idea.

Pero los anuncios de televisión no es lo único en lo que una película se deja sus eurillos, también están las marquesinas que son bastante más baratas y cuyo precio ronda los 162 euros por marquesina a la semana. Y sintiéndolo mucho, los medios digitales. Si, muchas de las veces que ves que un medio digital saca una crítica de X película, o los tan famosos «Clip exclusivo de X peli» están pagados, especialmente estos últimos siempre, siempre están pagados.

Estos son solo algunos ejemplos en España, imagínate cada país con sus propias normas y presupuesto. Está claro que el marketing no es algo barato y eso de que Get Out costó 4 millones no es cierto.

Después de todo esto, volvamos a la pregunta de cuándo es rentable una película. Pues bien, según los expertos digamos que el marketing ha costado el 40% de la producción (que os digo ya que esto no es exacto), y la película tiene un presupuesto de 10 millones, esto significaría que en total nos ha costado todo 14 millones, por lo que para que sea supuestamente rentable deberíamos conseguir 28 millones. ¿Creéis realmente que 28 millones es “rentable”? ¿Qué un beneficio de 14 millones para Universal, Sony, Blumhouse es algo rentable? Ya os digo yo que no.

En este punto todos nos preguntamos entonces, ¿cuándo es rentable? Pues bien, no hay una cifra exacta pero mirando algunas de las películas que hay en la tabla, os diré cuales no han sido rentables y nos haremos una idea.

Primer caso Scream 4: Duplicó su supuesto presupuesto y añadió unos 17 millones. Resultado = No rentable.

Segundo caso Feliz día de tu muerte 2: Multiplicó por 7 su presupuesto en recaudación y citando a Jason Blum «No funcionó bien en taquilla».

Siguiendo estas cifras y sin poder ser exactos, podríamos decir que una película debería multiplicar por 10 su presupuesto para ser rentable. Obviamente no hace falta decir que esto es especulativo ya que, también interviene la venta a las diferentes plataformas y el merchandising si es que lo hay, algo con lo que la industria Hollywoodiense gana bastante dinero.

Remake Mad Max
Scream 5
Feliz día de tu muerte 2 (2019)
SAW IX (2020) remakes
Candyman remakes

¿Por qué se hacen tantos remakes y secuelas?

El motivo principal de la cantidad de producciones de este tipo que se hace es la competencia. Con la llegada de plataformas como Netflix, HBO, Prime Video y ahora Disney+ parece que los creadores audiovisuales tienen un medio mas «fácil» de acceder al gran público.

Con tantos contenidos es difícil que la audiencia se centre en tu producto si no lo conoce de antemano. Las secuelas, remakes y reboots tienen algo fundamental que garantiza la recaudación de gran parte del presupuesto: La familiaridad.

Citando a Shana C. Waterman, jefa de la rama televisiva de la productora One Race:

«La gente ya conoce a los personajes, les gusta la historia y siente una especie de obligación en seguir sus aventuras. Sagas, remakes, secuelas, precuelas… llámalo como quieras, pero todo se reduce a lo mismo: la audiencia sabe lo que se va a encontrar cuando se apaguen las luces de la sala».